Vehículos6 min

SOAT y todo riesgo: qué cubre cada uno y cuándo se necesitan

«Yo ya tengo SOAT» es la frase que más oímos en la oficina. Y casi siempre toca dar la mala noticia: el SOAT no cubre ni un espejo de su carro.

Volver al blog
Hombre mostrando un SOAT válido en el celular en una calle colombiana
Imagen: Archivo de la agencia

Es la confusión más común del mercado y también la más cara. El SOAT y el todo riesgo se nombran juntos, suenan parecido y los dos hablan de accidentes, pero cubren cosas que no se tocan ni en una esquina. Aclararlo toma cinco minutos de lectura; no aclararlo puede costar decenas de millones de pesos.

El SOAT protege a las personas. A su carro no lo conoce.

El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito paga gastos médicos, incapacidad permanente, muerte y gastos funerarios de las víctimas de un accidente — ocupantes y peatones, sin importar de quién fue la culpa. Su tarifa la regula el Gobierno y cuesta lo mismo se compre donde se compre.

Ahora, la lista de lo que el SOAT no cubre: los daños de su carro, los daños del carro del otro, la fachada o el poste que alguien se llevó por delante, el hurto del vehículo, y las demandas que le lleguen. Dicho sin rodeos: en un choque donde usted es el responsable, el SOAT atiende a los heridos — y todo lo demás sale de su bolsillo, salvo que tenga algo más.

El todo riesgo es el que protege su bolsillo

El todo riesgo — voluntario — es el que responde por los hierros: daños de su vehículo por choque o vuelco, pérdida total, hurto, y los daños que usted le cause a carros, bienes y personas de terceros. Según el plan, suma grúa, conductor elegido y carro de reemplazo mientras el suyo está en el taller.

Un caso que conocemos de cerca, en la vía Ibagué–Espinal: un conductor chocó contra una camioneta de alta gama y los daños del tercero pasaron de $60 millones. Su amparo de responsabilidad civil los cubrió completos. Sin esa póliza, la cuenta habría caído sobre su patrimonio — y cuando decimos patrimonio hablamos de casa, ahorros y embargos de salario. Así de concreto es esto.

Tres preguntas para decidir (las mismas que hacemos en la oficina)

Cuando alguien nos pregunta si "vale la pena" el todo riesgo, le devolvemos tres preguntas. ¿Podría pagar de contado la reparación o la pérdida total de su carro? Si no, necesita los amparos de daños y hurto. ¿Podría pagar los daños de un tercero, que pasan de $50 millones con facilidad? Si no, necesita al menos una responsabilidad civil amplia. ¿El vehículo es su herramienta de trabajo? Entonces las asistencias — grúa, carro de reemplazo — dejan de ser un lujo.

El punto medio que casi nadie conoce

Si el todo riesgo completo no le cabe en el presupuesto, no se quede en cero: existen pólizas de solo responsabilidad civil más pérdidas totales. No le cubren el rayón ni el golpe menor, pero sí lo catastrófico — el daño grave a un tercero y la pérdida total o el hurto del carro. Cuestan una fracción del todo riesgo y tapan justo los huecos por los que se arruina una familia. Pregúntenos por esa opción: cotizamos el mismo riesgo en varias aseguradoras y le mostramos el comparativo.

Preguntas frecuentes

Lo que suele quedar dando vueltas

¿Es obligatorio el todo riesgo en Colombia?+

No, solo el SOAT es obligatorio. El todo riesgo es voluntario — pero los daños a terceros que usted cause sí son su responsabilidad legal, con o sin seguro. La póliza no crea esa obligación: la transfiere a la aseguradora.

¿El precio del todo riesgo es igual en todas las aseguradoras?+

No, y las diferencias pueden superar el 30% para el mismo vehículo y conductor. Cada aseguradora pondera distinto el modelo, la ciudad y el perfil. Por eso cotizamos el mismo riesgo en varias compañías antes de recomendar.

¿Si mi carro ya está viejo, vale la pena el todo riesgo?+

Para vehículos de bajo valor comercial, a veces no se justifica el amparo de daños propios — pero la responsabilidad civil sigue siendo crítica: un carro viejo puede causar exactamente el mismo daño millonario a un tercero que uno nuevo.