Por qué importa
En Colombia, un semestre en una universidad privada de calidad puede costar entre $8 y $25 millones de pesos, y esas cifras aumentan cada año por encima de la inflación. Si su hijo tiene hoy 5 años, cuando llegue a la universidad esos costos podrían haberse duplicado. ¿Está preparado económicamente para ese momento?
El Seguro Educativo funciona como un plan de ahorro blindado: usted aporta una cuota mensual o anual durante los años de infancia de su hijo, y cuando llega el momento de entrar a la universidad, el seguro garantiza el pago de los semestres completos — sin importar cuánto hayan subido los costos.
Lo más valioso de este seguro es la "garantía de continuidad": si usted, como padre contratante, llega a faltar por fallecimiento o incapacidad, la aseguradora asume todas las cuotas restantes y la educación de su hijo queda garantizada al 100%. Es literalmente una promesa que se cumple sin importar lo que suceda.
Además, a diferencia de un ahorro bancario tradicional, el seguro educativo ofrece rentabilidades competitivas, beneficios tributarios, y la disciplina de un ahorro programado que no se puede tocar para otras tentaciones. Su hijo podrá elegir la carrera y la universidad que desee — técnica, profesional o posgrado — con la tranquilidad de que el dinero estará disponible.



