Por qué importa
Según cifras del Ministerio de Salud de Colombia, cada año más de 100.000 colombianos reciben un diagnóstico de cáncer, y miles más enfrentan infartos, derrames cerebrales o insuficiencia renal. Más allá del impacto emocional, estas enfermedades generan un devastador impacto financiero que pocas familias están preparadas para enfrentar.
Un seguro de enfermedades graves funciona de manera muy directa: el día que un médico especialista confirma que usted tiene alguna de las enfermedades cubiertas (cáncer, infarto, ACV, trasplante de órganos, entre otras), la aseguradora le entrega un capital en efectivo — por ejemplo $100 millones o $200 millones — de libre destinación.
Ese dinero es suyo para usarlo como necesite: pagar tratamientos que la EPS no cubre, acceder a medicamentos de última generación, viajar al exterior para una segunda opinión médica, contratar enfermeras domiciliarias, o simplemente cubrir los gastos del hogar durante los meses que no pueda trabajar.
Este seguro es completamente independiente de su EPS. Es decir, no importa si la EPS le cubre el tratamiento — usted igual recibe el dinero del seguro. Es un complemento financiero, no médico. Y lo mejor: las primas son bastante accesibles considerando que una sola hospitalización por cáncer puede superar los $200 millones.



